viernes, 25 de enero de 2013

Turismo de Sol y Playa


Marsella es la capital francesa del turismo de sol y playa, alberga además un importante número de edificios históricos, numerosos lugares a los que ir, un puerto increíble… es por ello que estamos ante una de las ciudades más importantes desde el punto de vista turístico de Francia.
















Saint Jean de Luz

Te recomendamos una visita a esta playa del encantador pueblo de Aquitania, en el suroeste de Francia. Se encuentra a minutos de España y cerca de los Pirineos. Además, en ella disfrutarás de la arquitectura y cultura del País Vasco.












Vilafranca de Mar
La playa ideal para quienes buscan relajarse con tranquilidad. No solo ofrece playas hermosas y tranquilas sino que es un pueblo pequeño con algunas tiendas y cafés. Se encuentra en el surestre francés, a cinco minutos de la ciudad de Niza.










La Grande Motte
¿Buscabas aventuras? Aquí puedes practicar deportes acuáticos, excursiones por la naturaleza, parques acuáticos para los niños y canchas de golf y tenis. Se ubica en la región de Languedoc-Rosellón, cerca de Montpellier.












Cabo Ferret
Una península espectacular que combina playas entre el Océano Atlántico y la Bahía de Arcachón. Allí, puedes disfrutar de la pesca, la natación o el surf. También es un buen destino para relajarnos y estar tranquilos.








Sete
Este pueblo pesquero de la región de Languedoc-Rosellón es el típico lugar en el que no nos alcanzará una sola cámara de fotos. Está repleto de museos, edificios históricos frente a sus bonitas playas. Y con una visita al Monte Saint Clair, logramos una imagen panorámica increíble de la ciudad y el mar.














Argeles sur Mer
Se trata de una gran extensión de playas acogedoras y relajantes en Languedoc-Rosellón, a pocos minutos de España. Cuenta con una gran variedad de tiendas y cafeterías para disfrutar al caer el sol.




Ahora os vamos a recomendar las 10 mejores playas de Francia:

Porto-Pollo

Córcega es un verdadero paraíso de playas. Entre Propriano y Bonifacio en el soleado sur de Córcega se encuentra la playa de Porto-Pollo, un gran arco de arena blanca en una bahía rodeada de colinas verdes. Similar a las islas Seychelles y Mauricio, pero un poco menos salvaje. Es ideal para hacer snorkel, por su agua cristalina y llena de peces.









Baie d'Audierne, Bretaña.

 Con 2.000 km de costa es más difícil evitar las playas de Bretaña que encontrar una. Si se quiere una playa menos transitada, dirigirse a la Baie d'Audierne, en la costa oeste de Finisterre. Realmente parece el borde de Europa; con 30 kilómetros de longitud, ofrece calma y relajación en playas familiares como Pors Carn.






L'Ile de Riou, en Marsella. 

Salvaje, deshabitada y cuidadosamente conservada, a L'Ile de Riou se puede acceder sólo por barco. La playa es el punto de partida de las expediciones de buceo que se realizan por todo el archipiélago, y en el 2012 pasará a ser el corazón del Parque Nacional de Calas (Parc National des Calanques), un ideal bosque submarino para los nadadores, buceadores de snorkel y submarinistas.







Euronat, Côte d'Argent, en Aquitania.

 Rodeada de bosques de pinos y al margen del turismo de masas, el largo arenal dorado de la Côte d'Argent es un paraíso para los amantes de la playa y la naturaleza. Como era de esperar, en esta costa se encuentran también algunos de los mejores resorts naturistas de Europa, una colección de pueblos tranquilos en donde las familias europeas descansan y vuelven a casa con un bronceado perfecto. El tramo de playa de Euronat cuenta con vigilantes en las playas y cafés y no está masificada.


Plage de l'Almanarre, Hyères, Provenza.

La mejor playa para los fanáticos de viento es una lengua de arena de 4 km que discurre desde Hyères a la bonita ciudad de Giens. Hay un excelente viento constante en un lado, mientras que el otro está protegido por las islas de Porquerolles y Port-Cros. Un área está reservada para windsurf, kitesurf y funboard; los vientos pueden ser salvajes en invierno. Las zonas más tranquilas son perfectas para los paddleboards y los kayaks. Detrás de la playa hay un pantano salado donde anidan los flamencos rosados.



La Plage de Ménéham, en Bretaña.

Algunas de las mejores playas de arena blanca de Francia se pueden encontrar conduciendo por la carretera de la costa, de un solo carril, al norte de Kerlouan, entre las aldeas de Ménéham y Neis Vran. Cada curva ofrece una vista de otra impresionante cala con afloramientos rocosos y playas de arena desiertas. Las autocaravanas y las caravanas pueden aparcar durante la noche de forma gratuita todo el año. En Ménéham, una casa de pescadores restaurada constituye un espectacular punto de partida para un paseo costero a lo largo de las dunas de las playas, entre las que hay algunas naturistas.


Paloma-Plage, en la Riviera Francesa

La Paloma es tranquila, elegante y resguardada. Es una de las favoritas de la jet set y las celebridades que llegan en superyates a la bahía. No obstante, Francia es democrática, y la mitad de la playa es pública; reservada para los no millonarios.











Côte Sauvage, en Poitou-Charentes.

Justo al sur de Ile d'Oléron, la Côte Sauvage gloriosamente virgen, se encuentra rodeada por los altos pinos del bosque de la Coubre. Solo se puede acceder a ella tras un buen recorrido de 10 minutos a pie (o en bicicleta; dos ruedas son la forma ideal para moverse) desde la D25 entre Ronce-les-Bains y La Palmira. Después de subir las dunas y atravesar la hierba de la basta, la recompensa son 30 kilómetros de arena blanca sin adulterar y olas del Atlántico. No hay ni una sombrilla de playa, ni una sola tienda de souvenirs a la vista.



Argelès-Plage, en Languedoc-Rosellón. 

Ubicadas contra los Pirineos, las playas mediterráneas de Languedoc son magníficas. La mejor del grupo es Argelès-Plage, un tramo de 8 km de arena dorada y aguas cristalinas, que rara vez se llena. Las familias francesas se han reunido aquí durante años, por buenas razones. Está muy bien mantenida y cuenta con excelentes instalaciones en el lugar como un puerto deportivo y un club de playa para los niños. Un paseo marítimo arbolado de dos kilómetros flanquea el extremo norte de la playa y ofrece una buena sombra para protegerse de las elevadas temperaturas del verano.




Beaulieu-sur-Mer, en la Riviera Francesa.

Lo mejor de Beaulieu-sur-Mer es que es fácil nadar hasta un trampolín flotante, se puede saltar alrededor de él para, luego, lanzarse al agua. Otro punto a su favor es que tiene poca profundidad. Y que la temperatura del agua es más cálida que en otras playas. Por ejemplo, Niza está cerca, pero el agua es profunda y a veces está helada.


Para más Información pincha aquí.




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